Inicio Entrevistas Artículos de promoción de la farmacia más allá de las bolsas: a quién y cómo entregarlos
Las bolsas no son la única manera de promocionar la farmacia. Foto: GENERADA CON IA

Artículos de promoción de la farmacia más allá de las bolsas: a quién y cómo entregarlos

Todo producto promocional de la botica debe recordar la marca, ser útil y estar relacionado con la salud.

La promoción de una oficina de farmacia al exterior es capital. Mostrarse al público y comunicar los valores y virtudes a la clientela es determinante. Hay muchos modos de comunicar la imagen de marca de la farmacia, pero uno de los más visuales es con los artículos corporativos de una marca o productos promocionales. Aviso a navegantes: se utiliza de forma errónea el término merchandising para referirse a estos regalos y en realidad son solo una parte de lo que engloba el merchandising de una empresa.

En la oficina de farmacia hay que tener muy en cuenta qué se regala, a quién, de qué modo y cuánto. Juan Carlos Serra, especialista en marketing farmacéutico, comienza explicando que cualquier producto promocional o artículo corporativo de una oficina de farmacia debe cumplir tres requisitos básicos:

  1. Recordatorio de la marca. Que recuerde la farmacia. “Tiene que verse el nombre o la marca de la farmacia y es que pasado un tiempo el que ha recibido el regalo no sabrá de dónde es”, especifica.
  2. Deben ser útiles. Que tengan utilidad y que la gente no los tire a la mínima por no saber qué hacer con ellos.
  3. Relacionado con salud y farmacia. Tiene que haber una relación con estos términos.

Ideas más allá del clásico de las bolsas

Si hay un producto característico en la farmacia que hace las veces de artículo promocional son las bolsas. Son un clásico debido a que ofrecen mucha visibilidad. Principalmente, se dividen en dos grupos: un solo uso y reutilizables. “Obviamente, la ventaja de que sea reutilizable es que irás por la calle varias veces y harás promoción de la farmacia o la tendrás en casa”, detalla Serra. Otras ideas de estos artículos de promoción en la farmacia son los siguientes:

  1. Pastillero y díptico. Muy práctico. Se le puede adjuntar además un díptico donde en la parte exterior los datos de la farmacia y en el interior una hoja para anotar cuándo se toma el paciente el tratamiento. 
  2. Bolsa de viaje transparente. Para gente viajera. Una bolsa donde poner los medicamentos para los aeropuertos. 
  3. Labiales. Bálsamos, cacao y demás. Útil y saludable. Además, lo llevas encima y es muy visible. 
  4. Neveras portátiles. Con el logo de la farmacia pueden ayudar a personas que tienen que conservar medicamentos. “Esto no lo van a tirar después”, refrenda Serra. 
  5. Productos de escritorio. Se puede aprovechar un aniversario de la farmacia o una fecha señalada para regalarlos con el nombre o marca de la farmacia.

No es gasto, es inversión

El coste de todos estos productos se puede considerar gasto o inversión, pero la elección del titular de la farmacia dirá mucho de su visión para difundir su marca. “Siempre aparece el titular que dice que ya todo el mundo conoce su farmacia y no necesita este tipo de artículos. Error. Siempre hay margen de crecimiento en este sentido”, remarca Serra.

El especialista en marketing farmacéutico insiste en que en muchas ocasiones el titular de la farmacia subestima el potencial de este tipo de acciones de promoción dando por hecho que su marca es de lo más conocida. “Tiene que entender el titular que este tipo de productos son una inversión, no un gasto”, especifica.

A quién dar el regalo

Una vez que se tiene clara la estrategia de los productos de promoción de la farmacia que adquirir, hay que planear a quién se le va a dar. ¿Hay que tratar a todos los clientes igual? La respuesta de Serra es contundente: no. “Hay que premiar a los más fieles, a los que más consuman en la farmacia… Todo eso lo tenemos que tener registrado por ticket medio y demás”, explica.

No obstante, regalar sin criterio no es muy recomendable debido a que, por ejemplo, si se regalan 100 unidades de algún artículo, siempre el 101 va a decir que él no tiene y ha visto que al resto sí, recuerda Serra.

También hay que tener en cuenta los casos de clientes que un día tienen un consumo elevado a los que se le puede premiar acompañando el servicio con un regalo de este tipo. “Hay que reservar unas unidades para este tipo de casos y teniendo controlado el ticket medio si algo resalta por lo alto, premiarlo de algún modo”, detalla.

Por último y no menos importante, Serra incide en la formación del equipo para que todos los trabajadores de la oficina de farmacia tengan muy clara cuál es la estrategia y la línea a seguir en este sentido. De lo contrario pueden darse errores que deriven en agravios comparativos entre clientes.

Por: Alejandro Segalás